CREDO

Rebusco en las palabras

algo que escurre entre mis dedos,

frágiles, torcidos, quebradizos.

Alzando una voz macabra,

que emerge desde oscuros pasadizos.


Abandoné todo lamento

y me volqué al encanto de unos besos,

seguros, cálidos, perpetuos,

enlazando mis palmas al ritmo de un credo.


Para prevenir todo tormento

En el hielo de mis huesos,

Que tiritan comprensivos 

Al surgimiento del anhelo


Más mi cuerpo deseante 

deseoso de amor

Encuentra en su piel 

Un erótico sabor


Sin embargo mi cordura,

rota por lanzas de hiel,

recuerda con angustia

las tormentas de ayer.


y me entrego anhelante 

a palabras excitantes

empapando mi cadera zigzagueante

Con fervor delirante


más la gloria del rezo ateo 

Y la fe del ritual pagano

Comulgan con divinos pasajes

Que penetran con certeza cavilante


Y mi lengua rebosante

De risas palpitantes

Componen sinfonías 

De un espectro alucinante


Y su cuerpo, que ya no es suyo

Y mi cuerpo, que ya no es mio

Sincronía placentera de gemidos y delirios


Ungiendo su piel con mis dientes

Ungiendo sus dedos en mi pecho


Maldiciendo al tiempo

Bendiciendo al destino

Frágil, torcido, quebradizo. 

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